El nivel instintivo actúa como el sistema de alerta primaria, encargado de la supervivencia y la
protección; se expresa en reacciones de impulso, urgencia o defensa, y constituye la base biológica
del comportamiento (Panksepp, 2011). El nivel socioemocional organiza la experiencia afectiva
en torno al vínculo, la empatía y la pertenencia (Kövecses, 2020). Finalmente, el nivel analítico
otorga sentido y coherencia a la emoción, transformándola en pensamiento, argumento o propósito
(LeDoux y Brown, 2017).
Esta estructura tridimensional permite comprender las decisiones humanas como el resultado
de una interacción dinámica entre reacción, vínculo y sentido. En el contexto de los datos digitales,
las redes neuronales multicapa reproducen este principio al procesar la información en capas
sucesivas (Hinton et al., 2015), donde cada una aporta una lectura distinta del mismo mensaje:
desde la respuesta impulsiva hasta la interpretación racional.
1.2. Arquitectura conceptual de la red neuronal multicapa aplicada al lenguaje emocional
Las redes neuronales multicapa (MLP, del inglés Multilayer Perceptron) procesan la información
en capas jerárquicas, emulando la forma en que el cerebro humano integra estímulos sensoriales,
afectivos y cognitivos en distintos niveles de profundidad (Hinton et al., 2015). En el modelo
propuesto, cada capa de la red cumple una función análoga a las dimensiones de la Teoría
Multinivel de las Emociones (Bravo, 2024).
La primera capa representa el nivel instintivo: identifica patrones inmediatos en el texto, como
la intensidad emocional, la urgencia o la presencia de términos de alerta. La segunda capa se asocia
al nivel socioemocional, analizando las relaciones semánticas entre palabras, el tono afectivo, los
pronombres inclusivos y las coocurrencias que reflejan vínculos o empatía (Kövecses, 2020). La
tercera capa corresponde al nivel analítico, evaluando la coherencia discursiva, la argumentación
lógica y la dirección racional del mensaje (LeDoux y Brown, 2017).
El modelo de aprendizaje utiliza funciones de activación no lineales (ReLU en capas ocultas;
softmax en la capa de salida) para capturar relaciones complejas entre variables lingüísticas (Kim,
2014). Esta arquitectura se implementa dentro de un pipeline que integra análisis morfosintáctico,
embeddings semánticos (Mikolov et al., 2013; Devlin et al., 2019) y clasificación emocional
tridimensional. Los datos textuales son transformados en vectores de significado, procesados por
la red y mapeados en un espacio emocional tridimensional (Cambria et al., 2022).